
Presentaciones de:
Poesía Experimental Española (Antología incompleta)
Se reúne en este volumen una selección de la obra de más de sesenta poetas-artistas españoles que actualmente trabajan en la frontera de los géneros plástico y poético. Completa aquel primer volumen, y amplía las fronteras —ya difusas— de la poesía visual con el término experimental, aludiendo al valor interdisciplinario y de indagación sobre los signos que puede percibirse tanto entre creadores más cercanos al ámbito de la poesía tradicional como a aquellos que han abandonado la página. Pasen, miren, lean, vean poesía en proceso y constante ebullición con
Presentaran este libro: Isabel Alamar y Enrique Falcón
donde dice dólar
debe decir dolor
donde dice tener
debe decir temor
donde dice patria
debe decir tripa
debe decir herida
debe decir lo cura
donde dice a Venecia
debe decir ave necia
donde dice creer
debe decir crear
donde dice timón
debe decir motín
donde dice nada
debe decir nido
donde dice josé
debe decir no sé
José Mª Parreño
“desde aquí puede oírse
cómo palpita la boca turbia del poema
la lengua calcinada de la tierra que habla”.
Pepe Maiques
Serenidad
A veces sorprende leer voces que no violentan, que no fuerzan, no constriñen. Y eso ocurre con la voz de Pepe Maiques. La voz de Pepe simplemente discurre, como discurre la vida en la pintura de Brueghel el Viejo, nombrando los residuos a través de los cuales se dejan ver los pies contraídos del ahogado. Lo mismo que hace en el blog de Sopa de Poetes, donde agrupa continuamente trazos y enlaces, hace en su poesía: bascula elementos, los aúna. Pepe deambula como un clochard, recoge, amontona cuerpos híbridos, actúa como un recolector de restos perdidos que forman un mundo de sintaxis rota y acariciante. A una cierta distancia veríamos ese mundo-lenguaje de Pepe Maiques como un paisaje fascinante, hecho de arena, hierbas, yeso, metal, tiza, limaduras, rastros animales de lata, gestos comunes y una luz parda como la que se entrevé por una (cualquier) ventana. Un paisaje que se convierte en una ventana, en el andamio que hay más allá de esa ventana y que construye con su presencia limítrofe la geografía imprecisa, siempre mudable, de lo que ocurre tras ella.

"El diluvio", Luci Romero.
Dos poemas de Luci Romero
IMPASSE
La cicatriz inaudible.
El hielo
protege un pensamiento desbordado
y la espalda,
arquea la voz que rasga como incendio,
las intermitencias del día
que reposa en tu mejilla.
Y ahora, parece que se nubla la retina.
La cicatriz que sana,
la mentira, el equilibrio.
Y PARECE PENUMBRA
Barrer la voz que apenas nos pertenece,
sabiendo que alumbramos un desastre.
No cesa
la lluvia tras el frágil augurio,
porque penumbra y hojarasca
y su constancia de migración,
pertenecerán a otro gesto.
IMPASSE
La cicatriz inaudible.
El hielo
protege un pensamiento desbordado
y la espalda,
arquea la voz que rasga como incendio,
las intermitencias del día
que reposa en tu mejilla.
Y ahora, parece que se nubla la retina.
La cicatriz que sana,
la mentira, el equilibrio.
Y PARECE PENUMBRA
Barrer la voz que apenas nos pertenece,
sabiendo que alumbramos un desastre.
No cesa
la lluvia tras el frágil augurio,
porque penumbra y hojarasca
tal vez,
escondan su universo oxidado.
El vuelo
y su constancia de migración,
Tu voz no anidará en mi garganta.
"Noche sin clausura", Laura Giorgdani.
“Tenían como una lepra la infancia devorándoles el pecho”
Clarice Lispector
Tormentas de tierra
sulquis
escuerzos
descascaradas
las fotos de niños ya muertos
las paspaduras
el primer vello en el pubis
fruto que se volvía extraño
la infancia un carozo de durazno
trepanado por hormigas negras
mientras quema sus libros
todas las memorias amarilleando
bajo el cráneo
nostalgia: esta dulce podredumbre en la espalda esta pútrida
dulcedumbre de las palabras que no mueren del todo como esas
hojas que antes de desaparecer agonizan juntas en parvas
exudando el fervor del verano y la savia
...
Girar de otra forma,
estremecer las omisiones:
esas piedras orbitando el corazón
estrellas muertas
capturadas por la tibieza en declive
de los cuerpos
resquebrajar las compuertas
dejarse anegar
ahora las cortezas mojadas
pueden arder bajo el corazón de los muertos
el fruto dejarse caer de su gravidez de azúcar
al suelo
prematuro
el árbol llorar su altura
junto al pájaro derribado
Laura Giordani,(1964, Córdoba, Argentina). A finales de la década de los setenta se exilia con su familia en España, país en el que reside. Es profesora de lengua inglesa.Obra Poética: Cartografía de lo blando (2005), Noche sin clausura (2006), Materia Oscura (2010, Baile del Sol) y la plaquette Celebración del brote (2009, Zahorí-Poesía en minúsculas).Sus poemas han sido incluidos en diversas antologías: Antología de Poesía (ECA -Escritores Cordobeses Asociados, 2002), Aldaba (2004) Antología de poetas hispanoamericanos, Cuadernos Caudales de Poesía (Edición Caudal, España, 2007), antología de poetas para el Ateneo Jovellanos de Gijón, Los centros de la calle (Editorial Germanías, 2008), Antología de poetas latinoamericanos residentes en España, Cambio climático (Editorial Eclipsados, en prensa). Asimismo, ha colaborado con algunas publicaciones como La hamaca de lona, Youkali, Viento Sur, Ginebra Magnolia, Eclipse, The children’s book of american bird, Confines (Argentina) y Grumo (Brasil-Alemania) entre otras.
"Pecios sin nombre", Idoia Arbillaga
"Pecios sin nombre", Idoia Arbillaga
Idoia Arbillaga (Cartagena, 1974) Doctora en Filosofía y Letras, ensayista, poeta, articulista del diario “La Razón” y Profesora de Lengua y Literatura de Enseñanza Secundaria, en Murcia. Ha publicado los ensayos de investigación literaria La Literatura China traducida en España (2003) y Estética y Teoría del libro de Viaje: ‘El viaje a Italia’ en España (2005). Su poemario Pecios sin nombre, resultó finalista del Premio Adonais de Poesía 2008

TAO
El cielo está ladrando latidos de gaviota
mientras el viento ondea
−gemido sinuoso
un elástico flagelo de telaraña gris.
Un pentagrama dulce de sonidos
ha derretido márgenes,
el centro de mi carne se ha vuelto dispersión.
La paz ensancha límites del foso a las alturas,
el ruido luminoso de la vida
deshace las figuras harapientas
que el fango fue describiendo en el camino
No soy nadie y soy todo, nota en un diapasón,soy tu boca y mis labios,
soy el beso encendido que rodó por mi alma,
soy la forma del mundoque soñaba en mis venas
No hay comentarios:
Publicar un comentario