LA PERRA DEL SEPTUAGENARIO, de J. BRUNO VILLALBA

El llibre, "La perra del septuagenario" accèssit del Premi de Novel.la Curta de l'editorial La Veronica Cartonera, serà presentat per l'escriptor Alfons Cervera, sera el dijous 3 de desembre a les 19,30 hores.
També participarà a la presentació, a més de J. Bruno Villalba autor del llibre, la seva editora: Anna González Batlle




El volumen, el décimo de la editorial 'Verónica Cartonera', está ambientado en la localidad serrana de Pedralba y en él se traza una historia apasionante, un retrato de la sociedad de los pueblos del interior valenciano a comienzos de los años 50 del pasado siglo.


Las imágenes  de "La perra del septuagenario" invadiendo la librería en la presentación. 




HOMENAJE A MANUEL TALENS.



Manuel Talens, estibador de sentidos de Santiago Alba Rico. 

Manuel Talens fue un buen narrador, un excelente articulista y un traductor -y activista de la traducción- extraordinario. De su larga obra como escritor y como militante lingüístico, su labor de transportista de significados y, por lo tanto, de transformador de sentidos, quizás menos vistosa y menos pública, es la que constituye a mis ojos su legado más duradero y la que nos interpela como un ejemplo más prolífico.
Cuando conocí a Talens había leído algunos artículos suyos en la edición valenciana de El País y, por su compromiso y su puntería verbal, me alegró enormemente su incoporación al equipo editor de Rebelión. Allí se ocupó de coordinar durante años al numeroso, brillante y abnegado plantel de traductores -una de las diferencias superlativas de la página- a través de un ejercicio permanente de reflexión sobre el lenguaje y sus trampas. Mientras ejerció esa responsabilidad, el foro de traductores de Rebelión fue una sala de desmontaje y revisión de frases acuñadas, fórmulas heredadas y clichés naturalizados por el uso.
Talens sabía muy bien que la batalla política era también -sobre todo- una batalla por las palabras y que la obligación de un militante era la de cuestionar el patrimonio lingüístico alicatado por los medios de comunicación, los think tank y los discursos políticos para proponer a cambio nuevos precipitados a partir de los cuales poder desplazar la conciencia de los lectores y las relaciones de poder. Como expresión extrema de este debate recuerdo la larguísima, riquísima discusión sobre el modo en que había que referirse a la potencia hegemónica (EEUU, USA, América), términos todos los cuales están ideológicamente lastrados y producen por esa mismo incomodidad. Su ingeniosa propuesta (Usamérica y usamericanos) no cuajó (*), pues rompía en modo casi “incomunicable” el sentido común lector, pero da buena medida del horizonte de preocupaciones en el que se movía su incansable compromiso con las condiciones verbales de la transformación social.
Ese horizonte es el que le llevó a fundar en 2006 Tlaxcala, un colectivo de traductores cuyo propósito literalmente subversivo era el de -precisamente- subvertir la dirección en la que circulan las palabras y sus significados. Talens razonaba de la siguiente manera: el “sur” político conoce muy bien al “norte”, entre otras razones porque contamos con un flujo permanente de traducciones de autores anglosajones, pero conoce muy poco al “sur” del que forma parte. Chomsky, Petras, Atzmon, Wallerstein, Fisk son traducidos al español, el francés, el italiano e incluso al árabe. Al contrario, no hay traducciones de autores españoles, franceses, italianos y árabes al inglés, pero tampoco a las lenguas “subalternas”. Hacer llegar el pensamiento “periférico” a los centros imperiales, y poner en contacto, sobre todo, los textos del “sur” a través de múltiples traducciones cruzadas, parecía y no deja de parecer un imperativo político prioritario. Tlaxcala aún existe, aunque con menos fuerza, y no se me ocurre mejor homenaje a Talens que revitalizar su impulso originario.
Manuel Talens fue amigo y compañero. Compañero durante años en las tareas de edición en Rebelión, pero también en muchas causas comunes: Cuba y Palestina de manera muy particular. A veces demasiado rotundo, pero siempre certeramente apasionado, viajó a la isla y defendió los logros de la Cuba revolucionaria desde su socialismo celular, pero también desde su profesión primera. Manuel Talens, en efecto, fue médico y ejerció la medicina en Canadá antes de adoptar las palabras como instrumentos de intervención y curación. Nunca olvidó lo que Cuba, más allá de las críticas, había hecho en el campo de la solidaridad entre los cuerpos frágiles.
Y defendió, sí, ardientemente, meticulosamente, la liberación de Palestina. Para ello apoyó iniciativas, escribió textos y tradujo a autores judíos antisionistas hasta entonces desconocidos en nuestro país. Pienso, por ejemplo, en el caso de Gilad Atzmon, músico de jazz y escritor, a veces polémico y provocador, pero también en el historiador Ilan Pappe, una de las voces fundamentales del antisionismo hebreo. Talens fue uno de los mejores conocedores del movimiento sionista y la historia de Palestina y su contribución a la difusión y reivindicación de la causa palestina -de la que se encuentran numerosos rastros en Rebelión- merece ser rescatada y continuada.
Manuel Talens ha muerto. Alguien podría decir que ha muerto en el peor momento, cuando más lo necesitábamos. Eso es puro sentimentalismo amistoso. Como amigo suyo que fui, siento también la tentación de decir algo así. Pero el peor momento es cualquiera. Y si algo tiene de dolorosa la muerte de un amigo finito en un mundo de conflicto infinito es que, cualquiera que hubiese sido el momento de su muerte, nos habría dolido y lo hubiéramos echado de menos. También es muy banal, pero frente a este dolor sólo cabe una respuesta: la de recordarlo en las treguas festivas y olvidarlo en las luchas cotidianas que él mismo hubiese emprendido y a las que hay que llevarlo en la lengua y en el corazón.

Imagenes del homenaje a Manuel Talens. 


LA HIJA, de MARÍA GARCÍA ZAMBRANO.

El próximo viernes día 27, a las 20 horas, presentación del libro “La hija" de María García Zambrano acompaña Mar Benegas.






Crítica de Manuel Rico en el suplemento cultural de El PAÍS- BABELIA 16/11.
Todo libro de poemas es un artificio de lenguaje que, a veces, irrumpe, más que como una necesidad estética, como consecuencia de una dura experiencia personal, como una necesidad vital, casi de supervivencia. Esa impresión le produce al lector el tercer libro de María García Zambrano (Madrid, 1973), un poemario escrito a partir del nacimiento, difícil y con secuelas, de una hija y que nos sitúa ante la vivencia del límite. La respiración del hospital, la maternidad asustada, el desvalimiento de la recién nacida, a merced de la ciencia y de los médicos, la confrontación entre la burbuja aséptica de la clínica y la calle, las grietas del futuro y la mezcla de esperanza y deses­peranza con que es contemplada cristalizan en poemas de palabra despojada, en los que de vez en cuando asoma la metáfora eficaz, seca, el verso entrecortado y agónico, la delicadeza.
El libro tiene pocos parentescos con nuestra poesía (quizá Joana, de Joan Margarit), aunque sí conecta con cierta tradición de la norteamericana, basada en una escritura de corte emocional. Pienso en Elegy, de Mary Jo Bang; en Whitout, de Donald Hall; en El padre, de Sharon Olds. La hija evoluciona desde el centro del dolor hacia los alrededores, va del abismo hacia la luz agrietada en la que, pese a todo, la vida florece. Es un canto agónico que busca (y encuentra) la esperanza: “Difícil / pero amas su luz / lo transparente / a pesar de los otros / la víbora / el hambre / a pesar del destino / que muere a carcajadas”.

Imagenes de la presentación



POEMAS QUE MOJÓ LA LLUVIA, de JOSÉ ANTONIO MATEO ALBELDO

El próximo jueves día 19, jueves a las 2o horas Presentación poemario y recital colectivo  "Poemas que mojó la lluvia" de José Antonio Mateo Albeldo  acompaña Mar Busquets.





Imagenes de la presentación

CUENTOS CON BESO PARA LAS BUENAS NOCHES, con VANESA PÉREZ-SAUQUILLO.

Día 14, sábado 12 horas
Cuentacuentos infantil
“Cuentos con besos para las buenas noches” Con Vanesa Pérez Sahuquillo.



Vanesa Pérez-Sauquillo, es además de una excelente poeta, autora de numerosos libros infantiles, ¡Pobre mamá!; Mis primeros cuentos cortos Pepete y La chata; La magia de Cheloe, una pareja ideal; y Cuentos con beso para las buenas noches. 

Divertido cuentacuentos de Vanesa Pérez Sauquillo, los peques disfrutaron de lo lindo.





LA NOCHE DE LAS LIBRERÍAS, 13 de Noviembre RECITAL POÉTICO

  -Vamos a celebrar el día-noche de las librerías el próximo viernes 13 a las 20,30 horas, con un recitalazo poético fascinante, 3 grandes autoras, SARA CASTELAR, VANESA PÉREZ-SAUQUILLO y SONIA SAN ROMÁN, nos leerán y presentaran respectivamente "EL CORAZÓN Y LOS HELECHOS", "LA ISLA QUE PREFIEREN LOS PÁJAROS" y "ANILLOS DE SATURNO". 
Al acabar habrá invitación.


WARNING de El corazón de los helechos.

Para que nadie anuncie el abandono
de la campana inversa que sostiene tu verbo
y seamos la carne de lo oculto.
Para que los perdidos rocen lo indeleble
de aquello que no pesa
y cabe,
como el aire,
en el pequeño espacio de tu mano,
ya cuenco
ya semilla.

Para que los ciegos nombren los colores del canto
y fluya la memoria;
el racimo.

Para que nunca,
para que el hombre caiga de los clavos
y los cuerpos suenen en el germinar del mundo,
para que tú,
para que la pureza exista;
que mis ojos no enturbien el poema.


De "La isla que prefieren los pájaros"

Las ciudades te han hecho de cristal.
En ti no hay horizonte.

(Otro poema)

El paisaje
nos sale de los ojos.
Naturaleza muerta.
Naturaleza vida
es la que muerde.

(Otro poema)

Cuerpo de ave no traiciona.
La niebla se lo lleva.
Cuerpo de monte
será monte mañana
aun penetrado de criaturas.

…a la esperanza de la des-civilización
Cuando todo está perdido, no hay nada perdido.

Y aunque todo parece que se rompe,
uno es más fuerte de lo que pensaba.
Y uno descubre.
Y uno sabe que a lo lejos no hay tierra
pero ya nada importa.


De Anillos de Saturno

II

Pronto.

Temprano.

Cuando nuestros padres

aún eran sólo unos niños asustados

porque nosotros ya habíamos

dejado de serlo.



Nos miraban desde las aceras,

sin reconocer su cosecha,

como a una plaga de infectados

por un virus ajeno al nombre de su dios.



Demasiado pronto

quisimos contagiar un entusiasmo

estampando versos insolentes

en sus puertas blindadas.



Sus pupilas agitaban noes

para empequeñecernos

pero seguimos cantando.

Demasiado pronto.

Cantando.



Y entre nota y nota

sus ojos de piedra dura

helaron todos los colores

de nuestros versos.

Y por ver un sí en sus pupilas

de niños

llenamos de silencio

nuestra madurez aniñada

y dejamos de cantar en alto

y abandonamos el baile en las plazas.

Pronto.



Demasiado pronto les seguimos

a las aceras para desinfectarnos

de esa peligrosa peste del que no tiene nada

que perder

con sus miradas de aprobación.



Y nos enjaulamos.

Voluntariamente presos.

Fieras domesticadas

en el nombre del padre.

Adormecidos por la gracia de Dios.



¡Que alguien traiga una escalera!

¡Que alguien traiga el pico

de deshacer aceras!



Que alguien traiga la espada

de allanar caminos.

    Antes de comenzar el recital procedimos a inaugurar el nuevo mural de la librería realizado por All muro.com, participo de madrina la poeta Ana Pérez Cañamares, que a su vez es la autora del poema que adorna la fachada. 

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MANOJOS DE PALABRAS, de DEME ORTE

  -El próximo jueves, día 12 a las 19,30 horas tendremos el recital poético-presentación del libro "Manojos de palabras" con la presencia de su autor Deme Orte, que estará acompañado por el poeta Enrique Falcón. 




Reportaje fotográfico. 





FOTOGRAMAS, 14 CUENTOS DE CINE de JUAN VILLABA SEBASTIAN

EL PRÓXIMO JUEVES, 5 DE NOVIEMBRE A LAS 19,30 H. PRESENTACIÓN DE "FOTOGRAMAS. 14 CUENTOS DE CINE" DE JUAN VILLALBA SEBASTIÁN ACOMPAÑARÁN AL AUTOR EL ESCRITOR CARLOS PAJUELO DE ARCOS Y EL EDITOR, JUAN IGNACIO JIMÉNEZ.



CUENTO DE NAVIDAD (1946)

“-Mamá dice que cada vez que suenan unas campanillas un ángel ha ganado sus alas.”

         Nevaba. Miraba los copos caer sobre mis hombros y pensaba en mis alas, esas alas que esperaba desde hacía más de doscientos años y que nunca llegaban. Los copos eran enormes y cuajaban sobre mi cuerpo recubriéndolo de un suave  plumón helado.

         Cuando lo descubrí subido al pretil del puente, el frío hacía ya un buen rato que había saltado sobre mi espalda y se fajaba conmigo como un luchador de pressing catch. Nadie de arriba me avisó, pero no había duda de que pretendía arrojarse a las heladas aguas del Danubio: era un suicida; una oportunidad: mi oportunidad.

         Decidí actuar por mi cuenta y riesgo, sin contar con el Jefe. Le demostraría, aun a pesar de que mis acciones se rigieran a su entender por la sana fe de un niño, que mi inteligencia era superior, muy superior a la de un conejo. En aquel puente, el Konstantinsteg, podían estar mis alas. Llevaba una eternidad esperándolas y el azar había querido que aquella fría noche tuviera mi oportunidad si lograba que aquel joven desesperado no saltara.

         Me acerqué con cautela y me dispuse a actuar con decisión.

-Yo no lo haría -le dije.

         El no reaccionó y siguió mirando las aguas como hipnotizado, pensé lo peor, pero en el último momento me contestó.

-Usted no lo haría, pero yo sí. No quiero vivir, no merezco vivir, soy un fracasado.

-Nadie es un fracasado si tiene amigos.

-Yo no tengo amigos.

-Eso es lo que tú crees, pero todos tenemos amigos.

-¡Yo no! –afirmó con rotundidad y volvió a mirar hacia las aguas con mayor determinación.

         Nadie dijo que esto fuera a ser fácil, todo lo contrario; conseguir una alas es una ardua tarea que requiere de mucha paciencia, don de gentes y profundos conocimientos de psicología.

-Bien, supongamos que no tienes amigos, pero seguro que tienes una familia que te quiere y te estará esperando en una noche tan señalada como ésta.

-Nadie me espera. Mi madre, la única persona que me ha querido en mi vida, falleció hace un año. Ya no le intereso a nadie.

-Quizá sea un buen momento para visitar a tu padre.

         Volvió a mirar al río y a punto estuvo de arrojarse a sus turbulencias, pero en el último segundo logró equilibrarse de nuevo y me contestó con rabia infinita.

-Afortunadamente mi padre murió también hace ya algunos años.

-¿Cómo puedes decir eso? Nadie puede desear la muerte de otro ser humano y mucho menos la de su padre –le recriminé con dureza.

-¡Cállese! ¡Mi padre era un monstruo! ¡Un verdadero psicópata que me azotaba sin piedad a menudo, un ser autoritario y tiránico!

-A pesar de todo seguro que te quería…-no me dejó terminar y me gritó con la fuerza de un verdadero fanático.

-¡Mi padre era un verdadero sádico! Lo único que aprendí de él es la importancia que tiene el terror físico para con el individuo y las masas;

Interesante presentación, llena de turolenses, y alguien observando desde su ventana indiscreta.