ZHIVKA BALTADZHIEVA, FUGA A LO REAL y ARTURO BORRA PARA TRAZAR LO (IM) POSIBLE

Cita con dos poetas para el jueves 3 de Octubre a las 20 horas Zhivka Baltadzhieva y Arturo Borra, presentarán sus poemarios Fuga a lo real y Para trazar lo (im)posible, editados por Amargord. 
Nacida en Sofía (Bulgaria) en 1947, Zhivka Baltadzhieva reside en Madrid desde 1990. Ha sido profesora de literatura en la Universidad Complutense y es autora de varios libros de poesía, escritos en búlgaro y español. Compone una poesía muy esencializada, construida a partir de elementos sencillos, pero vitales, y de la propia memoria, que se funde con el mito. Algunos críticos han encontrado en su poesía, atípica en la tradición literaria búlgara, una forma de expresión muy personal que fusiona lo hondo del Yo con el infinito, una voz lírica turbada y perturbadora donde los múltiples cambios operados en el significado de la palabra representan la metamorfosis desde su propio interior, un mundo que cambia de signo. Baltadzhieva escribe también ensayo, crítica literaria y guiones de cine documental, y ha traducido al español a algunos autores búlgaros, como Hristo Botev, Blaga Dimitrova o Antón Donchev. A su vez, ha vertido al búlgaro la mayor parte de los poemas de Federico García Lorca, así como sus Comedias imposibles. Ha colaborado en libros colectivos y publicaciones especializadas, y su labor creadora ha sido distinguida con premios nacionales e internacionales.

Fuga a lo real. Zhivka Baltadzhieva. 
Paz
 A mi madre
No pensar con furor en nada, ni en nadie.
En el soplo solar respirar como flor 
días insaciables. 
Con la cometa pálida del horizonte
ser siempre 
y en todo penetrar.
Qué más me da que cada vez sean más voraces
los prados inminentes o andados?
Aquí yo amo y la tosca e inexpresiva rana,
y para el escorpión puedo todavía 
ser 
la salida en el círculo de fuego.

МИР
За нищо да не мисля зло, за никого.
 А в слънчевия повей като цвете
да вдишвам дни и да не знам насита.
 И със хвърчилото на хоризонта цяла
да бъда винаги 
 във всичко взряна.
 Отвъд деня и още по-нататък.
 Какво че все по-стръвни са лъките,
които предстоят, които бяха.
 Аз тук обичам и неизразителната жаба,
за скорпиона мога
 още
 изход в огнения кръг да стана.
1981


Arturo Borra (Argentina, 1972) es licenciado en comunicación social y actualmente realiza un doctorado en estudios interdisciplinarios de la comunicación. Ha participado en las antologías poéticas Aldaba (2003), Cuadernos Caudales de Poesía (2007), Los centros de la calle (2008), Madrid: una ciudad, muchas voces (2010) y Por donde pasa la poesía (2011). También ha publicado el libro de prosa poética Anotaciones en el margen (2008), la plaquette Cielo partido (2009) y el poemario Umbrales del naufragio (2010). Los poemas que reproducimos pertenecen a su último libro de poemas, Figuras de la asfixia (Germanía, 2012).
GENEALOGÍA DE LAS CERCAS 

NO SERÁ por vocación de distancia 
si las manos cavan 
y las vallas no detienen el pulso/ si obstino 
la lengua hasta que 
el silencio 
no calle la cuerda del vocablo. 

Será por las cercas que traban el tránsito 
un grito 
sin garganta/ estocada 
a otro sitio más lejos/ 
donde 
la extrañeza 
no sea desolación. 

Por toda esa sombra que mancha/ herencia 
saqueada 
en los perímetros del viento. 
LA FRICCIÓN DE LAS PIEDRAS 

El llanto arrastra las piedras/ horada 
su cauce subterráneo. No hay dique 
que contenga el fragor del agua. 
Sin temor a la asfixia quiso confundirse con la lluvia 

Y fue río tórrido/ corriente 
a otra marisma.

LIMBO Y OTROS POEMAS, ADA SALAS





Éste era el sentido 
de la profanación
éste el sabor de lo que tanto tiempo
habías masticado. No hacerse
sino 
deshacerse. 
No hablar
sino callar. 
El que espera. 
El que recibe. 
Besa primero al huésped y le brinda
un espacio
ofrece
pero no
violenta no atosiga. 
Para desmoronarte
así
te habías construido
–sólo
lo inflexible se rompe–.
Ahora desaprendes la trampa
del lenguaje. 
Lo que dice 
tu cuerpo no tiene
boca.

"Chanson du désir, II" de Ada Salas.














Ada Salas nació en Cáceres en 1965. Con su primer libro, Arte y memoria del inocente (Cáceres, 1988), obtuvo el Premio Juan Manuel Rozas de Poesía. Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Extremadura, es en la actualidad profesora de lengua y literatura en un instituto de Madrid. Su libro Variaciones en blanco (Hiperión, 1994) recibió el IX Premio de poesía Hiperión. En 1997 publicó La sed, y en el 2003 Lugar de la derrota. Es también autora de dos libros de reflexiones y ensayos sobre la escritura poética: Alguien aquí (2005) y El margen. El error. La tachadura (de la metáfora y otros asuntos más o menos poéticos) (2010). Su libro Esto no es el silencio (2008) fue reconocido con el XV Premio Ricardo Molina-Ciudad de Córdoba. En 2009 apareció la recopilación de su obra poética No duerme el animal (Poesía, 1987-2005). Junto con el pintor Jesús Placencia ha publicado Ashes to ashes (2010). Su obra ha sido recogida en numerosas antologías españolas y extranjeras.

PARA UN RUISEÑOR, MARÍA VAN RYSSELBERGHE

Para un ruiseñor


Maria van Rysselberghe
 
Traducción:
 Regina López Muñoz
Prólogo:
 Martín López-Vega

Breve, delicada, intensa: una obra maestra de la narrativa más poética (y nunca antes traducida al español). Por la autora de la elogiadísima Hace cuarenta años.
Una playa del Mar del Norte, un marido ausente, un amigo de la pareja… y ella, la parte femenina de esa pareja, que nos contaba cuarenta años después cómo fue el (imposible) amor en la casa de la duna. «Éramos como dos instrumentos afinados de repente». Lo que importaba era ese «de repente», esa urgencia de ser, de saberse vivo, de querer caer y levantarse a un tiempo. Las breves pero intensas páginas de Para un ruiseñor no son menos conmovedoras que aquéllas de Hace cuarenta años. Es evidente que su autora rememora el mismo episodio vital, pero ahora con indudable tristeza. Si entonces volvía a poner en pie, con cada detalle, con cada mínimo gesto, un momento pasado que revivía como el más vivo presente, ahora parece no atreverse a volver enteramente a ese mundo. Y esa vida pasada no es ahora una existencia paralela, sino que adopta la figura de un ruiseñor que viene a cantar junto a su ventana, como si el camino de vuelta, que la autora recorría en Hace cuarenta años para volver al pasado vivo, se hubiera cegado de pronto y su recuerdo no fuera ya un mapa de regreso, sino pura melancolía.
Con ese lirismo que nos recuerda tanto a San Juan de la Cruz como a John Keats, que va del símbolo a lo real, Para un ruiseñor es mucho más que una memoria del amor: nos enseña a vivir en varios tiempos a la vez, a vivir la vida sin dejar de vivir nuestras vidas anteriores, a sobrevivir a la intensidad pasada sin perderla, y, lo más importante, sin renunciar a la intensidad presente. Pocas obras en prosa hay tan hermosas como ésta.