RECITAL DE POESIA EN EL IES BENLLIURE

¿QUIÉN DICE QUE LA POESÍA NO INTERESA A LOS JÓVENES?




-Aquí una muestra para desmentir a quien hace semejante afirmación, tal vez la poesía que no interesa es la que está cargada de lirismos en desuso que los jóvenes ven de otro tiempo, quizás no se ha entendido por algunos docentes, que los romances clásicos no conectan con las inquietudes que ahora les abruman, cuando la poesía habla de la precariedad de la vivienda, de la guerra, del desempleo y la miseria y lo hace sin ocultarse, francamente, para enfrentarlos con su realidad cotidiana, los jóvenes muestran interés; habrá por tanto que proclamar que esa poesía existe, se escribe y se difunde, es decir se convierte en instrumento y que ellos como jóvenes pueden asimilarla como propia. En el instituto Benlliure de Valencia, a propuesta de los profesores de literatura, y organizado junto a la librería el pasado viernes día 31, se llevó a cabo un recital y posterior coloquio de poesía, Enrique Falcón, Viktor Gomez y Pedro Montealegre, tres poetas, tres amigos, de estos que tienen en su palabra una determinante actitud y compromiso. Por lo que muestran las fotografías la experiencia no pudo ser más positiva, tras la lectura se abrió un interesante coloquio.









Del mismo modo los recitales de poesía realizados en algunas casas del Cabanyal, con motivo de las jornadas de Puertas Abiertas, tambien ha sido numerosa la afluencia de jóvenes que han pasado durante los tres sábados que se han dado recitales.

4 comentarios:

  1. La verdad es que nos sorprendieron. Profesores y alumnos, nos ganaron la partida. Buena disposición, paciencia, empatía, ganas de más. De algo más que lo que la culturilla masiva inocula hasta anestesiarnos.

    Y decir, que el Poetazo Pedro Montealegre arrasó con una poesía singularísima, de ritmo hip hop, con una dura crítica sutilizada por la forma expresiva tan propia de la mezcla de sinsentido y imágenes, que posibilitaba tras una ordenación caótica de elementos un sentido final que se percibía como por lenguaje musical, más intuitiva que racionalizadamente. A los chavales, a Quique,a mi, a los profes nos encantó.

    Decir también que hay que tener gracia (y Quique la tiene) para saber hablar y recitar sobre lo real de la vida y captar la atención de los más jovenes, sin resultar demagogo, sin resultar insustancial, sin resultar exagerado o precario. Lo justo. Lo justo es lo que se palpó en poemas como Hoja de conquistas o Vientres de Bagdad. Una lección de humanidad, conciencia y poesía.

    Lo pasamos muy bien, Miguel. ¡¡Graciaaas!!.

    Víktor

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  2. ¡Pero si ese es al instituto al que fui yo! Me hubiera gustado estar ahí, disfrutando con vuestra poesía y coloquio. De paso hubiera visto a una profesora a la que tengo muchísimo cariño y con la que me comunico por email. Por cierto, ¿es casualidad que el día de la charla de P.Serrano y M.Talens estuvieran allí dos profes de historia del Benlliure y luego orgnizárais esto?
    ¿Os he chafado la relación secreta? jejeje!

    Saludos! =)

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  3. Mayka, qué ojo más fino...

    Tu ex-coler es flipante.

    Un beset

    Víktor

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  4. Hola, Miguel. Te felicito por la concepción que tienes de la cultura. Personas como tú ayudan a que ésta sea algo dinámico, vivo, abierto y que, ampliando horizontes, vaya más allá de lo establecido por quienes tienen poder para decidir la exclusión de todo aquello que cuestione los posicionamientos oficiales del sistema, posturas que sólo sirven para crear ciudadanos dóciles para poder manipularlos mejor. Se trata de que todos leamos los mismos libros, oigamos la misma música, veamos las mismas películas, asistamos a las mismas representaciones teatrales, etc., sin que decidamos qué queremos leer, qué música queremos escuchar…, pues las mecanismos de control que rigen la sociedad del capitalismo globalizador exigen el consumo (consumo, luego existo) y prohíben que se tomen decisiones al margen de lo políticamente correcto. Simplemente se compra lo que ya se ha decretado que hay que comprar: para eso está el Centro, la caverna, como muy bien se ha encargado de novelar José Saramago.
    Estas consideraciones tienen como punto de partida la reseña que aparece en tu ”blog” de la Librería Primado sobre la lectura poética que se realizó el día 31 de noviembre de 2008, en la Biblioteca “Miguel Hernández” del IES “Benlliure”, acto que fue posible gracias a ti y a Salvador Fernández Cava (Salva). Con el título de La Poesía como Resistencia, tres poetas (Quique Falcón, Pedro Montealegre y Víctor Manuel Gómez, recitaron sus versos y conversaron con el alumnado. Tú, Miguel, consideras que esta experiencia es una prueba de que la poesía también les gusta a los jóvenes (“¿Quién dijo que la poesía no gusta a los jóvenes?”, preguntas).
    La cuestión no es que la poesía guste o no a los jóvenes y a los no tan jóvenes. El asunto es que hay poetas (escritores en general) que no atraen absolutamente a nadie, porque ni lo que dicen (si es que dicen algo), ni la forma de decirlo tienen interés alguno. Su solemnidad, su retórica vacua, su egocentrismo, su pedantería, sus envidias, etc., resultan insoportables para los demás seres humanos, a quienes no tienen en cuenta para nada en sus obras. Y así les va. Pobre gente que cree que el mundo está formado por ellos y por…ellos. Es más, hay escritores, que forman parte de lo que se llama el canon, que ni gustan a los jóvenes, ni a los mayores, ni a determinados profesores de Literatura que tienen que explicarlos en sus clases, porque así lo exigen los programas oficiales desde los tiempos de Adán y Eva…
    Ante este panorama, ¿qué hacer entonces? Tal vez, para que la poesía no produzca alergia, sería necesario:

    1. Recuperar su primitivo carácter oral: los poetas han de leer sus versos en público, los poemas han de ser recitados, cantados, etc., siempre que se pueda, lo cual es perfectamente compatible con la lectura individual de un poemario.
    2. La poesía ha de estar vinculada al ser humano, ya que, como le dijo Miguel Hernández (el poeta del pueblo y de la revolución) a Pablo Neruda:

    Tú preguntas por el corazón, y yo también. Mira cuántas bocas cenicientas de rencor, hambre, muerte, pálidas de no cantar, no reír: resecas de no entregarse al beso profundo. Pero mira el pueblo que sonríe con una florida tristeza, augurando el porvenir de la alegre sustancia. Él nos responderá. Y las tabernas, hoy tenebrosas como funerarias, irradiarán el resplandor más
    penetrante del vino y de la poesía”.


    Algo antes, pero también durante la guerra civil, el poeta oriolano le dedicó estas palabras a Vicente Aleixandre:

    Vicente: A nosotros, que hemos nacido poetas entre todos los hombres, nos ha hecho poetas la vida junto a todos los hombres.

    Pues bien, todavía hay poetas que no han aprendido que, ellos también, son hombres, esto es, de condición humana, no divina. Pero si la poesía no tiene en cuenta la vida, ¿cómo se va a interesar el ser humano, joven o no, por ella? Sin embargo, si la tiene en cuenta, ¿quién no va a hacer suyo este breve poema hernandiano?:

    Llegó tan hondo el beso
    que traspasó y emocionó los muertos.

    El beso trajo un brío
    que arrebató la boca de los vivos.

    El hondo beso grande
    sintió breves los labios al ahondarse.

    El beso aquel que quiso
    Cavar los muertos y sembrar los vivos.

    ¿Os gusta? Pues lo escribió en la cárcel, como este otro:

    La libertad es algo
    que sólo en tus entrañas
    bate como el relámpago.


    Sobran comentarios. Y ya que hablamos de la poesía y los jóvenes, ¿qué os parece este poema de un joven de 88 años llamado Mario Benedetti? Se titula “¿Qué les queda a los jóvenes?” y dice así:

    ¿Qué les queda por probar a los jóvenes
    en este mundo de paciencia y asco?
    sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
    también les queda no decir amén
    no dejar que les maten el amor
    recuperar el habla y la utopía
    ser jóvenes sin prisa y con memoria
    situarse en una historia que es la suya
    no convertirse en viejos prematuros

    ¿qué les queda por probar a los jóvenes
    en este mundo de rutina y ruina?
    ¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
    les queda respirar / abrir los ojos
    descubrir las raíces del horror
    inventar paz así sea a ponchazos
    entenderse con la naturaleza
    y con la lluvia y los relámpagos
    y con el sentimiento y con la muerta
    esa loca de atar y desatar


    ¿qué les queda por probar a los jóvenes
    en este mundo de consumo y humo?
    ¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
    también les queda discutir con dios
    tanto si existe como si no existe
    tender manos que ayudan / abrir puertas
    entre el corazón propio y el ajeno /
    sobre todo les queda hacer futuro
    a pesar de los ruines del pasado
    y los sabios granujas del presente

    - Palabra de Mario Benedetti.
    - Demos gracias a Mario Benedetti.

    ¡Salud!

    Emilio Rucandio Palomar

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